Sonntag, 10. Januar 2016

Tiempos Prosaicos: En busca de Aldebarán "El Joven"

Aldebarán, el joven, el bello, el admirido, se ha perdido entre las ruinas que ha dejado una tormenta de flores. Aldebarán, el místico, el esplendido, no ha podido ser encontrado entre los monticulos de pétalos nauseabundos que ha dejado aquel siniestro evento. El perfume dulce dulzón que satura el aire y que se clava el las raices de los dientes como agujas penetrantes, esconden la fresca fragancia del joven y agraciado Aldebarán.

Todas sus madres, todas ellas, lo llorán en silencio, como una madre ha de llorar al hijo preferido, al que de verdad es querido desde donde nacen los nervios, y no como se llora al que se quiere solo por se hijo,  malo o bueno pero hijo. Aldebarán, el afortunado, hijo de muchas, el hijo de sin padre, se esfuma, como se esfuma el aliento de un muerto.

[... para mi la noche cae como una obligación y no como descanso, Tal vez en mis sueños encuentre alguna pista del paradero de auqel heroe luminoso, que aunque se donde puede estar, se que no soy yo quien lo va a encontrar. Estoy obligado a coleccionar pistas, y a guradarlas en un florero, que en el mojor de los casos, no tiene flores.]